Observaciones 6: Mujercitas

Érase una vez cuatro hermanas. Una de ellas, la rebelde, llamada Josefina quiso dar clases matemáticas, así que para que sus alumnos se comprometieran con la clase, decidió llevar un clavo para intimidarlos.


Existen maestros que tienen enorme vocación por dar clases, pero lo malo es que después ya no saben cuándo retirarse. Así tuve una maestra, que claramente amaba estar ahí, pero su salud ya no era la óptima para el trabajo. Recuerdo que faltó en repetidas ocasiones y dejó muchos temas inconclusos. Además de que a veces mostraba cierto favoritismo pero eso es punto y aparte. Lo que quiero decir es que quizá no deberíamos casarnos con una sola profesión y esperar morir, en este caso, en el salón de clases.

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